miércoles, 6 de abril de 2016

La gente rica es buena


“No hablo mal de los pobres porque de allá vengo, ni de los ricos porque para allá voy”. –Anónimo

Cuando hablamos de gente rica, a veces el primer pensamiento que se nos viene a la mente es de algo negativo, en mi tierra (Sinaloa, México) solemos decir “ah de ser narco” “ya a de andar en malos pasos” “prefiero vivir tranquilo aunque no tenga lujos”, quizá de donde ustedes son se dicen cosas como que los ricos explotan a las personas, que son personas déspotas, soberbias, codiciosas, inhumanas, etc. (no quiero que se sature el blog jaja) este tipo de pensamiento abunda, y en parte es comprensible, los medios de comunicación nos dicen todo el día como las personas con mucho dinero suelen robárselo, que mejor ejemplo en este momento que los Panama Papers, millones de documentos en los cuales se inculpa a algunos empresarios, políticos, futbolistas… bueno personas que de una manera ilícita han retenido dinero en paraísos fiscales (en este caso panamá, uno de tantos), personas que son millonarias y que son un mal ejemplo para la sociedad y para todos los emprendedores que quieren llegar a tener lo que ellos tienen, por eso es entendible que nuestro primer pensamiento hacia las personas ricas sea negativo, sin embargo, es algo en lo que no debemos estar de acuerdo, y ustedes me dirán –¿porque no? Mira como está el mundo de podrido- pero por lo mismo hay que ser más observadores y con esto no apedrear a quien no se lo merece.

Uno de los libros que me ha estado ayudando a cambiar este paradigma es Secretos de la Mente Millonaria de T. Harv Eker en donde explica que si salen tanto en las noticias este tipo de situaciones en la que los millonarios son “malos” es porque son solo pocos casos en los que si tienen merecido que hablemos pestes de ellos, pero, la mayoría de veces las persona ricas tienen tanta abundancia en su vida y de manera genuina (monetaria, social, familiar, espiritual) porque gracias a que están ayudando a la sociedad, generando empleos, haciendo que se mueva la economía, creando nuevos producto para beneficio de sus consumidores, haciendo fundaciones y actos de caridad porque saben que para recibir primero debemos aprender a dar. Este pensamiento revolucionario en una clase media que poco a poco se está diluyendo me hace reflexionar y me di cuenta que es cierto, hay tantas personas que han conseguido su riqueza por un arduo trabajo, mismo que lo supieron canalizar en proyectos y no solo en un empleo, canalizaron todo ese cansancio en crear, mejorar y ayudar a su alrededor. Conozco personalmente a pocos millonarios (hasta ahorita) y lo que me eh dado cuenta con ellos es que realmente son personas prosperas, positivas, llenas de energía y buena vibra siempre con el afán de servir.

Y para romper con grandes mitos les dejo una historia de Russell H. Conwell contada en su libro Acres de diamantes:


“Yo os digo que deberíais haceros prósperos, y que es vuestra obligación haceros prósperos. ¡Cuántos de mis piadosos hermanos me dicen: “y usted siendo sacerdote cristiano, ¿se pasa el tiempo recorriendo el país, arriba y abajo, y aconsejando a los jóvenes que se hagan prósperos, que ganen dinero?!” Sí, claro que sí.

Dicen: “¡Qué horror! ¿Por qué no predica usted el Evangelio en lugar de ir predicando que los hombres ganen dinero? Porque ganar dinero de manera honrada es predicar el Evangelio. Por eso, los hombres que llegan a ser prósperos pueden ser los hombres más honrados que encuentres en la comunidad. Y algún joven de los presentes esta noche puede decir: “ah, pues a mí me han dicho toda mi vida que si una persona tiene dinero no es nada honrada, que tener mucho dinero es deshonroso, mezquino y despreciable”. Amigo mío, ése es el motivo de que tú no tengas dinero, el tener esa idea de la gente que ha prosperado.

Y otro joven me dice: “A veces oigo hablar de hombres que consiguen millones de dólares de forma deshonesta”. Si, por supuesto, también yo. Pero, de hecho, son casos excepcionales que los periódicos hablan de ellos como noticia, y lo hacen constantemente hasta que te formas la idea de que todas las demás personas ricas se hicieron ricas con métodos deshonestos.

Amigo mío, tu […] llévame […] a los barrios de las afueras de filadelfia y preséntame a los propietarios de las casas que hay en los alrededores de esta gran ciudad, casas tan hermosas, con jardines y flores, esas espléndidas y artísticas, y yo te presentaré a las mejores personas de nuestra ciudad, tanto por su carácter como por su empresa. […] El hecho de ser propietario de su casa hace más honorable, honrado y puro, auténtico, ahorrador y cuidadoso a quien la posee.

Predicamos en contra de la codicia […] en el pulpito […] y empleamos los términos “cochino dinero” de forma tan extrema que los cristianos se forman la idea de que tener dinero es malo para cualquier hombre. […] El dinero es poder; Y deberíais ambicionar razonablemente poseerlo. Deberíais porque podéis hacer un mayor bien con él, que sin él. Es con dinero como se imprimieron vuestras Biblias, como se construyeron vuestras iglesias, como se envía a vuestros misioneros y como se paga a vuestros predicadores. […] Yo digo, pues, que deberíais tener dinero. Si podéis llegar a ser rico honradamente. Es un error espantoso por parte de estas piadosas personas pensar que, para ser piadosos, deben ser terriblemente pobres.”
-Russell H. Conwell



Empecemos a crear, para generar oportunidades a nuestro alrededor que esta hambriento de estas, seamos esos ejemplos íntegros para iluminar a los demás de que se puede cambiar nuestra sociedad, solo si estamos dispuestos a trabajar, por un bien común.

-Columnista Emprendedor Esperanzado.